Héctor Sandarti

ENTREVISTA: ROSEMARIE GUZMÁN LREDACCIÓN: JUAN PABLO VICENTE

La capacidad de escuchar con el corazón es todo un arte. No es algo inalcanzable, pero sí que lleva trabajo. Abundan ejemplos

de personas que en vez de guiarse por la voz de la razón, ponen atención a la voz de la intuición. Este es el caso de Héctor Sandar , un guatemalteco, que, como bien dice el poeta Machado, se ha hecho camino al andar.

La historia individual está llena de episodios únicos, par culares, llenos de experiencias, a veces duras, otras tristes, y muchas otras felices. El caso de Sandar es uno que nos recuerda que si seguimos nuestra pasión esta nos llevará al anhelado des no de la realización individual. En general, la expe- riencia de Héctor se resume en una frase que ha marcado toda su vida:

Héctor nació, hace 49 años, en la Ciudad de Guatemala. Hijo de doña Gerty, de don Héctor, y tengo dos hermanas mayores, Claudia y Ángela María. Mi papá murió cuando yo tenía un año. Así, mi madre se quedó solita, sacando adelante a sus tres hijos. He tenido una madre muy amorosa, tuve una infancia llena de amor, sin embar- go, por alguna razón, tal vez por la falta de mi papá, tuve una infancia muy dura porque era un niño extremadamente mido, dema- siado pegado a mi madre. Ella debía trabajar todo el día, así que tampoco estaba junto a mí. Recuerdo que era un niño inadaptado, poco sociable, muy introver do. En ocasio- nes, la gente no puede creer que yo diga que era mido, pero es la verdad. Sin embargo, desde chiquito tuve la bendición de que sa- bía lo que quería hacer. Tenía el sueño de ser ar sta, de estar en el escenario, de dedi- carme a lo que hoy realmente me dedico, y creo que eso me ayudó a vencer la midez y la inseguridad, para poder dedicarme a lo que ahora me dedico.

http://iciudadano.com/eBooks/2017_issue30/

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